¿La Pastoral Vocacional trabaja por cuenta propia?
la pastoral vocacional es fruto de una sólida pastoral de conjunto, en las
familias, en la parroquia, en las escuelas católicas y en las demás
instituciones eclesiales. Es necesario intensificar de diversas maneras la
oración por las vocaciones, con la cual también se contribuye a crear una mayor
sensibilidad y receptividad ante el llamado del Señor; así como promover y
coordinar diversas iniciativas vocacionales. Las vocaciones son don de Dios,
por lo tanto en cada diócesis no deben faltar especiales oraciones al “Dueño de
la mies”. (Documento de Aparecida, 314)
En
tal sentido SS Francisco señala en su exhortación la Alegría del Evangelio:
“En muchos lugares escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida
consagrada. Frecuentemente esto se debe a la ausencia en las comunidades de
un fervor apostólico contagioso, lo cual no entusiasma ni suscita atractivo.
Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones
genuinas. Aun en parroquias donde los sacerdotes son poco entregados y alegres,
es la vida fraterna y fervorosa de la comunidad la que despierta el deseo de
consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización, sobre todo si esa
comunidad viva ora insistentemente por las vocaciones y se atreve a proponer a
sus jóvenes un camino de especial consagración. Por otra parte, a pesar de la
escasez vocacional, hoy se tiene más clara conciencia de la necesidad de una
mejor selección de los candidatos al sacerdocio. No se pueden llenar los
seminarios con cualquier tipo de motivaciones, y menos si éstas se relacionan
con inseguridades afectivas, búsquedas de formas de poder, glorias humanas o
bienestar económico.” (107)
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